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Lourdes Tibán reabre caso de agresión tras una década y apunta a cercanos de Correa

¡Una década después, la verdad comienza a salir a la luz! Lourdes Tibán, actual prefecta de #Cotopaxi, ha sacudido el escenario político con una impactante denuncia por daño psicológico contra una mujer que, según ella, la habría golpeado brutalmente en 2015, cuando aún era asambleísta.
Pero eso no es todo: la presunta agresora no sería una persona cualquiera. ¡Tibán asegura tener pruebas que la vinculan directamente con el expresidente Rafael Correa! Una fotografía comprometedora, donde la mujer aparece abrazando al exmandatario, es ahora una de las piezas clave en la investigación.
Un ataque silenciado por el poder
El 23 de septiembre de 2015, Tibán fue salvajemente atacada en las afueras de la Asamblea Nacional por tres personas: dos mujeres y un hombre. En su momento, la entonces legisladora denunció la agresión, pero afirma que el correísmo enterró el caso en la impunidad.
“El innombrable dijo en una sabatina que me pegaron por cuestiones de faldas, por cosas domésticas. No, me pegaron para callarme”, denunció con firmeza Tibán, recordando cómo en el régimen de Correa, la justicia era un arma de persecución política.
A pesar de haber presentado la denuncia en la Fiscalía en ese entonces, la prefecta asegura que nunca obtuvo respuesta. ¿Por qué? ¿Quién protegía a los agresores?
Las nuevas pistas que ponen en jaque a una mujer misteriosa
Tibán nunca olvidó el rostro de su atacante. “Tenía un rostro de una mujer costeña, zamba, con el pelo rubio”, describió con precisión, manteniendo la imagen grabada en su memoria por 10 años.
Ahora, después de una larga búsqueda, la prefecta ha identificado a una sospechosa: Sandri Romero Martínez, quien, según su versión, no solo estaría implicada en el ataque, sino que ha tratado de evitar enfrentar la verdad.
“Si no tiene nada que ver, ¿por qué no viene a una audiencia pública? ¿Por qué envía emisarios a la Prefectura para pedirme una conversación?” cuestionó Tibán, asegurando que no necesita ningún diálogo privado, sino una confesión pública.
¿Quién ordenó el ataque? Tibán exige respuestas
Para Tibán, la agresión no fue un simple acto de violencia callejera, sino un ataque orquestado con un autor intelectual detrás.
“No tengo nada que hablar con esta persona. Solo quiero saber quién dio la orden y que pida disculpas al país. Que diga que fueron contratados para pegarme”, sentenció la prefecta, decidida a llegar hasta el final.
¿Se abrirá una nueva investigación? ¿El correísmo está detrás de este oscuro episodio? La verdad está a punto de salir a la luz y podría sacudir los cimientos de la política ecuatoriana.