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Los incendios continúan en la capital ecuatoriana.

Tres incendios forestales continúan activos en Quito, la capital de Ecuador, mientras el alcalde Pabel Muñoz solicitó una investigación para determinar las causas de estos incidentes. En una declaración para Teleamazonas, Muñoz confirmó que ha solicitado el apoyo de la Policía Nacional para descartar la posibilidad de que se trate de un atentado contra la ciudad.
El alcalde explicó que se están considerando dos posibles causas: la quema irresponsable y un acto deliberado para iniciar los incendios. Además, calificó a los responsables como criminales, ya que han puesto en peligro la vida de personas y animales, han deteriorado la calidad del aire en Quito y han causado daños a la flora, fauna y actividades productivas.
Muñoz señaló entre las consecuencias más graves la pérdida de la producción completa de pollos en una granja avícola debido a la asfixia de los animales, y la muerte de 20 cabezas de ganado en Itulcachi, también por el humo. Consideró esta emergencia como la más severa que ha enfrentado Quito en lo que va del año.
De acuerdo con la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR), el fuego ha consumido grandes áreas de vegetación y ha provocado la muerte de 32,000 aves de granja y 20 reses. Los incendios se concentran principalmente en los barrios de Pifo, Nayón y Chilibulo, donde se ha evacuado a 25 personas.
Desde la tarde del miércoles, los incendios han cubierto de humo la ciudad, y más de 300 bomberos están atendiendo la situación. Además, se suspendieron las clases presenciales en alrededor de 20 escuelas y colegios de las zonas afectadas. Un helicóptero de los bomberos ha sido desplegado para arrojar agua sobre los incendios.
Entre enero y la fecha actual, se han registrado 1,994 incendios forestales en 19 provincias de Ecuador, los cuales han destruido 18,332 hectáreas de vegetación y provocado la muerte de más de 20,000 animales. Los meses de mayor impacto han sido agosto y julio. Según la SGR, los incendios son comunes en esta época debido a la escasez de lluvias, aunque la intervención humana también suele influir.